martes, mayo 06, 2008

El monstruo

perdón el cambio de tono, no lo pude evitar.


Lo llaman monstruo. ¿De qué otra forma se podría calificar a Josef Fritzl, el hombre austriaco que mantuvo en cautiverio a su hija Elisabeth por 24 años, la violó sistemáticamente, engendró hijos con ella e incluso se encargó de incinerar a uno de ellos tras su fallecimiento?
Leí la noticia de este caso la semana pasada, y no pasa un día sin que deje de pensar el martirio al que se vio expuesta esta mujer, apenas cuatro años mayor que yo, que por más de dos décadas no conoció otro mundo que el de un cuarto de 1.70 metros de alto, con poco oxígeno y sin ventanas.
¡Más de dos décadas encerrada!, pienso siempre, las mismas en las que yo tuve oportunidad de viajar, enamorarme, casarme con quien yo elegí, tener hijos, llorar y reír por las cosas cotidianas.
Las mismas en las que ame cada día a mi padre, porque a pesar de sus defectos, siempre fue un sólido pilar que me sostuvo.
No he visto fotos de cómo está Elisabeth ahora y, sin embargo, no puedo quitarme de la mente la idea de ese cabello blanco que dicen que le quedó a causa del encierro y la angustia.
No describen mucho de su rostro, pero lo imagino triste, con la sonrisa perdida desde los 11 años, cuando descubrió que su padre, el hombre que por obligación de vida tenía que cuidarla y protegerla, era el verdugo que abusaba de ella sin piedad.
Hace unos días escuchaba por la radio a una comentarista que se dio a la tarea de preguntar qué castigo deberían recibir los pederastas.
Las respuestas del público fueron furibundas casi en todos los casos. Había muchos que pedían que se les torturara, que los cortaran en pedacitos, que les aplicaran la ley del Talión: Ojo por ojo, diente por diente.
Pero para mí, la mejor respuesta fue la de un radioescucha que había sufrido abuso en su infancia, quien proponía darles pena de muerte, en vista de que ellos mataban en vida a sus víctimas. No pudo haber mejor respuesta, y se los asegura una sobreviviente de este delito.
Sin embargo, Josef Fritzl recibirá cadena perpetua, lo cual es decir nada tomando en cuenta que a sus 73 años está, lógicamente, en el último tramo de su vida.
Y la cadena perpetua, en todo caso, es por haber secuestrado a su hija, pero no por ser un pederasta. Si fuera por eso, según las leyes austriacas recibiría 15 años y probablemente ya estaría libre, aunque eso sí, las autoridades temen que en la cárcel lo torturen porque saben que en el código de honor de los presos sí se considera el máximo delito haber abusado de un niño. ¡Qué paradoja!
Lo que digo yo, en respuesta a otro artículo que leí acerca de las múltiples teorías sobre el fin del mundo que se han dado a lo largo de la historia, es que la humanidad tiene pocas perspectivas de continuar, en tanto se siga considerando que la pederastia es un delito menor.
¿A dónde vamos a llegar si se sigue creyendo que los pederastas, sean sacerdotes, padres de familia, patrones o hijos de vecinos, merecen perdón?
¿A dónde vamos a llegar si las víctimas siguen sintiendo que fueron culpables porque los sistemas de “justicia” del mundo no son capaces de defenderlas?
¿A dónde vamos a llegar con tantos niños que quedan muertos en vida tras un ataque y sin posibilidades de salvación porque sus verdugos pertenecen a su propia familia?
No estaría mal tomar las riendas del asunto en vez de sólo sorprendernos ante estas aberraciones. Suceden en todo el mundo y a cada segundo. De seguir así, no tendremos derecho a llamar civilización a la especie humana.

5 comentarios:

Isaura dijo...

Honestamente, el abusar de niños es algo que no entiendo.. qué corrupción debe haber en una mente como para sentir satisfacción sexual através de someter a un niño? y lo peor son las repercusiones futuras en ese ser.
De verdad son las cosas que más me disgusta ver y saber, que horror.
En fin, el mundo está patas pa arriba, esperemos que algún día cambiemos de verdad.
Te mando un abrazo enorme Tay!!!

Evan dijo...

Aberrante, monstruoso, no encuentro calificativos, a mi también me marcó esa noticia, Tay, tanto que también hice un post y está en lista de espera para ser publicado... en cuanto lo publique te hago un link ;)

Creo que como vos, me identifico con ella por la edad y por todo lo que pudimos disfrutar de la vida, que a ella se lo privaron.

Un besote, Tay!

Carmeliux dijo...

Hola Tayde.

Al igual que tu oí la semana pasada lo que este tipo de hizo a su hija y no sabes cuanto me impacto como madre de una niña, pues se me hizo una persona muy desalmada y efectivamente la pena de muerte es poco para este tipo de monstruo.
Pero además la semana pasada había cada tipo de nota en los medio sobre todo de violencia contra las mujeres, se ha puesto mucho de moda que las golpeen, abusen de ellas y que sobre todo lo exhiban en Internet como un trofeo a su fechoría, lo peor de todo es que este tipo de imágenes esta al alcance de cualquiera niño o adulto.
Creo que el ser humano ha llegado a un estado de devastación a tal grado que la violencia y la intolerancia se publica en los medios con tanta indiferencia que lo único que ha generado es la difusión masiva más por morbo que por información¬¬ __ lo dijo por todos los videos que circulan tanto en Internet, en Tv y últimamente por celular de la violencia hacia las mujeres.
Mi querida Tayde no sabes cuanta indignación me causa pensar que en alguna otra parte del mundo hay otra mujer siendo maltratada, golpeada y abusada por un monstruo como este.

Carlos dijo...

...te juro que nunca pensé que el ser humano haga cosas tan aberrantes, es patológico el caso sin duda.

Saludos Tay.

Angie Sandino dijo...

Muy buen análisis Tay, pero yo pienso que matandolo le harían un favor, mientras que en la carcel al menos habrá más de uno que le cobrará venganza y lo harán sufrir más que el segundo que le llevará morir... No tiene perdón, de nadie, es inhumano e indescriptible la clase de monstruo como bien lo has llamado a este hombre.

Un abrazote!