domingo, abril 06, 2008

Buscando trabajo por la red

¿Han buscado alguna vez trabajo por la red? ¡Qué cosa más divertida! Es lo más parecido que he visto a comprar un billete de la lotería: Todos los días entra uno a la bolsa de trabajo con la bella esperanza de que será un buen día, tan sólo para ver cómo se derrumban los sueños.
Hace un par de años se me ocurrió la idea de inscribirme en OCC, en vista de que no me había dado resultado ningún esfuerzo para conseguir trabajo por medios tangibles.
Empecé, como imagino que hacen todos, ofreciendo mi trabajo con entusiasmo y sólo a aquellas empresas que requirieran gente con mi perfil de edad, experiencia y capacidades laborales.
“Por supuesto que tengo con qué competir”, me repetía a mí misma, segura de que mis más de 15 años de experiencia en el periodismo, donde me había desarrollado como correctora, reportera, coeditora y editora bastaban para ser tomada en cuenta.
Pasaba un día y otro, y nada que recibía ni una llamada, ni un saludo, ni siquiera una grosería, pues.
Empecé a reflexionar en lo que podría estar pasando.
OCC, amablemente, me sugería, como a todos los candidatos, que al elaborar mi currículum resaltara mis logros; es decir, que no sólo me limitará a explicar en qué consistía el cargo que me habían encomendado en su momento. Lo hice, pero más días pasaron y nada.
OCC decía también que no me limitara a enviar mi currículum a aquellas empresas que solicitaban gente con mi perfil. Dudé un poco antes de atender esta sugerencia, sobre todo tomando en cuenta las amenazas que había en casi todos los anuncios, tales como: “No enviar el currículum si no cumple al 100 por ciento con el perfil”, o bien, “si usted manda su currículum sin cumplir con el perfil no se le volverá a tomar en cuenta si envía solicitud para otro puesto de esta empresa”.
Al final, de cualquier modo, y como seguían pasando los días sin que yo recibiera aviso alguno, empecé a obedecer la sugerencia de OCC, ya no con la esperanza de conseguir trabajo, pero sí con el deseo de divertirme imaginando a los reclutadores de las diferentes empresas chorreando espuma por la boca, locos de ira, porque una necia más no había leído que EXIGÍAN (así, con mayúsculas) que los candidatos cumplieran con el perfil.
Por aquel entonces conseguí un empleo, sin ayuda de OCC por supuesto, y sin embargo, desde aquel tiempo hasta la fecha sigo entrando a cada tanto a la bolsa de trabajo, más con un interés sociológico que otra cosa y sólo para comprobar, una vez más, que el abuso de poder, la sinrazón, la avaricia y las ganas de beneficiarse de los demás, abundan en todo el mundo hasta en cosas tan cotidianas como la búsqueda de empleo.
Explico a qué me refiero.
1.- De entrada me asombra el perfil de edad que piden las empresas. Generalmente oscila entre 20 y 27 años. Hay algunos osados que quieren gente experimentada y solicitan “abuelitos” de 30 a 35, pero ya de plano los de 38, como yo, somos material de asilo de ancianos para los encargados de las áreas de Recursos Humanos de las empresas.
Pienso yo, ¿a qué se debe este fenómeno? Bueno, a que el joven de 20 a 27 está saliendo apenas de la universidad o, incluso, está estudiando aún; por lo tanto, con el cuento de que no tiene experiencia, las empresas pueden latiguearlo a su antojo, darle sueldos de hambre, someterlo a jornadas inmisericordes y él, muy probablemente, no va abrir la boca seguro de que éste es un paso necesario en su camino al éxito.
2.- Me sorprenden de verdad, aquellas empresas que piden todo y no dan nada. Me encontré hace algunos meses un anuncio que, palabras más, palabras menos, decía lo siguiente: “Se solicita a licenciado en periodismo o letras, de 20 a 25 años, TITULADO, de escuela privada, preferentemente, que hable al 100 por ciento inglés, que tenga experiencia de mínimo cinco años en edición de textos, que sea desenvuelto, tenga tolerancia a la frustración (y ya nada más les faltó agregar que deseaban que supiera mover la panza para divertir al jefe en sus largos y aburridos días)”.
En el espacio reservado al sueldo de este exigente anuncio habían escrito, sin el menor asomo de vergüenza, que se ofrecían tres mil míseros pesos al mes (el equivalente a 300 dólares para los amigos del extranjero). Eso sí, advertían que el trabajo era de tiempo completo.
Yo inmediatamente pensé, ¿pero es que acaso alguien que cumpla ese perfil toleraría un sueldo como ese? Yo creo que no. Simplemente el dinero que pagué como colegiatura mensual de la universidad era un monto más elevado, así que mi inversión para ser profesionista no se vería compensada.
3.- El colmo, por supuesto, son aquellas empresas que con el pretexto de que solicitan “becarios”, contratan gente a la que de antemano le advierten que no habrá pago alguno, pero sí “vales para el comedor y estacionamiento”.
Hay una de las dos televisoras mexicanas, cuyo presidente apareció en las listas de Forbes como uno de los millonarios con más dinero del mundo, que constantemente pide personal bajo estas características. Un descaro absoluto, pues.
4.- Pero independientemente de este grupo de perlas de la crueldad humana que les he regalado, mis anuncios favoritos son todos aquellos que entre las características que le piden cumplir al candidato mencionan “trabajar bajo presión” y que “tenga tolerancia a la frustración”.
¿Por qué mis favoritos? Porque sé por experiencia propia que estas dos frases son la manera eufemística de decirle a los futuros empleados que tienen que trabajar en jornadas interminables, con jefes que insultan y faltan al respeto de su equipo, sin comer, sin ver a su familia, cumpliendo tareas que siempre eran para ayer, dejando a un lado la dignidad y el decoro y manteniendo una eterna sonrisa a pesar de remar contra corriente.
La culpa de todo esto, por supuesto, no la tiene OCC, sino los cientos de reclutadores sin madre que andan circulando por la red.
De cualquier manera, mi consejo es que si deciden entrar o ya están en alguna bolsa de trabajo similar, o en esta misma, dejen de tener esperanzas vanas y se conviertan, como yo, en una divertida observadora de la miseria humana.

10 comentarios:

Isaura dijo...

Jajajaja!
Sabes? a mi me pudo encantar que para un trabajo de Administración, pedían en el perfil lo típico de estudios y experiencia, pero además, que fuera rubia y de más de 1.70!!! y que? para la entrevista había que llevar un tubo????
Desgraciadamente está tan competido todo, que las empresas se dan el lujo de pedir pendejadas, al cabo que si a uno no le interesan, siempre vendrá uno que si..
Chale..
Mucha suerte mi Tay y no queda más que observar y apelar a que llegará para uno lo que le corresponde...
Abrazos!

Evan dijo...

Es increíble... buehhh en realidad es así en todo el mundo.

Recuerdo que hace aproximadamente diez años, el rango era mucho mayor, aceptaban personas hasta los cuarenta años.

Un beso querida Tai, que tengas una linda semana!

Taito dijo...

Me diste jaque maque con este comentario, mi querida Ix. Me talle varias veces los ojos porque no podía creer lo de rubia de más de 1.70. Nomás les faltó agregar "y facilita, por favor"... ja ja ja. En fin, yo ya perdí la esperanza de conseguir trabajo por ahí, pero de que es divertido, sin duda lo es. Un besote.


Evan querida: Fíjate que acá ya lleva años siendo de 35 el rango más alto. Lo malo es que hay carreras en las que de plano la gente no puede volver a entrar llegando a esta edad. Por fortuna no es el caso de la mía, más que en este tipo de bolsas de trabajo. En fin, un beso, amiga, y un feliz inicio de semana.

Carlos dijo...

Tay, justamente buscan novatos para explotarlos o llenarles el coco con tonterias como "junior","senior","golden" y otras paparruchadas para hacerles creer que les dan jerarquía, cuando la diferencia solo son 10 dólares a cambio de mayores funciones, ja!

Taito dijo...

Exacto, mi querido Carlitos, y el problema es justamente que por 10 dólares más los exprimen hasta que quedan flacos y ojerosos. Este mundo está al revés, no cabe duda.
Te mando un abrazo y feliz semana, amigo

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Muy de acuerdo con Carlos, eso de las categorías son nomás un engaño para los esclavos que se esfuerzan por llegar al siguiente eslabón de martirio.

Hace cinco años (casi) que trabajo sola, mis jefes están en otro país. i paga no es la mejor, pero lo que me compromete a seguir en este laburo es que puedo disponer de mi tiempo para mi enanos, y eso es esencial. Lo malo: es que como dices, ya estoy a un paso de la edad "asilo".

Un abrazo enorme querida Tai, y todas las buenas vibras para que tu búsquda termine dando con un buen trabajo.

Taito dijo...

Fíjate que yo también ando en esas, mi querida Cápsula. Por ahora estoy trabajando independiente y mi marido desea que siga así. Ya sabes, yo también ando con mis enanos del tingo al tango, pero no está de más buscar por si algún día encuentro el trabajo ideal por la red (mis sueños guajiros). Un beso

Angie Sandino dijo...

Paso a dejarte un abrazo lleno de cariño y un Hasta Siempre lleno de esperanza... he dejado mi despedida en mi blog, espero que puedas pasar a dejarme tu firma en mi último post...

Todo mi cariño...

Amor dijo...

y sin embargo hay que tener esperanza, ¿no crees?

y

amor

Carmeliux dijo...

Mi querida Tayde.

Desde que estaba en la universidad (2001) me inscribí a OCC y desde entonces a la fecha solo he recibido dos llamadas; una era de un banco para vender Afores y según tu venta era tu pago y la otra era una de esas empresas en las que te dan una lavada de cerebro con sus cursos de superación personal, para después ponerte a vender perfumes casa por casa; ji ji ji ji, las dos me dejaron en claro que eso de las bolsa de trabajo por Internet es solo una ilusión virtual, no importa tu preparación o experiencia nunca cumples con el perfil solicitado.

Un fuerte abrazo.
Carmeliux.