martes, junio 17, 2008

La tía "emo"



En marzo pasado, la ciudad mexicana de Querétaro fue escenario de un acontecimiento deplorable: La golpiza de un numeroso grupo de jóvenes (dicen que alcanzaban el millar), que decidieron erigirse como jueces contra alrededor de 20 "emos" que acostumbraban darse cita en el centro del lugar.
¿A qué se debió la agresión? Según palabras de los atacantes, a un deseo de "limpiar" la capital del estado del mismo nombre de la presencia "repulsiva" de los "emos".
Apenas pasada la gresca, algunos de los golpeadores, haciendo gala de cinismo, se hicieron presentes a través de un blog para "debatir" acerca de lo que ellos consideran razones válidas para agredir a alguien que consideran diferente:
“y tambien no sean mamones la neta ni nos pasamos tanto de verga na mas (sic) era como 1 minuto de patadas ningun emo salio aka (sic) super puteadona mas alomejor (sic) con unos moretones en el cuerpo y unos golper (sic) en la naris (sic) boka (sic) y ojos no fue tan masakre (sic) y si ya sabian de este pedo pss (sic) pa q (sic) van los pendejos” es sólo un ejemplo de uno de los discursos esgrimidos por los agresores.
Pero ¿qué es un "emo"? ¿cuál es el daño a la sociedad que causa un joven que se reivindica como tal para provocar una reacción tan violenta? ¿por qué en México se ha puesto de moda odiar a los "emos"?
Según Wikipedia “una persona que se considere 'emo', fuera del ámbito musical, es una persona que expresa con su físico sus problemas emocionales y conflictos internos. Durante más de una década, el término 'emo' fue utilizado casi exclusivamente para describir el género de la música que predominó en los años 80; sin embargo, durante los años 90, como la música 'emo' comenzó a converger en el sentido popular, el término llegó a utilizarse como referencia más amplia que su denotación anterior de la música, y se convirtió en un estilo”.
El 'emo', dice la enciclopedia virtual, gusta de géneros musicales como el screamo, pop punk, post-hardcore y rock alternativo. En cine, prefiere una estética gótica, especialmente la de las películas de Tim Burton y, particularmente, The Nightmare before Christmas.
Según correos que han circulado por la red, el 'emo' tiene que ser, además, extremadamente delgado, alto (o usar plataformas para parecerlo), depresivo, con una vida miserable, sin ilusiones y amigo, en exclusiva, de otros "emos".
Mi experiencia, sin embargo, me ha dejado conocer un universo más amplio.
Coincidió que a finales del año pasado, tan sólo tres meses antes del acto de violencia "anti-emo" yo tuve que trasladarme a Querétaro, cuando mi papá ingresó en el hospital en estado grave.
En medio de mis horas de angustia, conocí a una sobrina, hija de mi hermana mayor y queretana de nacimiento, que no había tenido oportunidad de tratar en sus 14 años de vida porque las circunstancias nos habían mantenido alejadas a su madre y a mí.
Por entonces, yo no sabía qué era un "emo", y pensaba que aquel peinado peculiar de mi sobrina, con un flequillo que le cubría parte del rostro, era sólo un rasgo de coquetería.
Y la verdad, me alegro de no haber sabido entonces qué era un "emo", porque sin etiquetas de por medio, me di el gusto de conocerla, de platicar con ella, de saber sus inquietudes y sus sueños, sus romances y sus preocupaciones. Aprendí a quererla sin definir qué era.
Supe entonces que mi sobrina era una joven normal, con sueños románticos, con muchos amigos, sana, inteligente, divertida y amorosa, que además tenía la suerte de contar con una madre, médico de profesión, que se preocupaba constantemente por ella y su futuro.
No la vi depresiva, no noté que su cuarto fuera oscuro, no me pareció excesivamente delgada ni se pasó una tarde hablándome de las películas de Tim Burton, como dicen las descripciones que circulan sobre los "emo" por la red.
Cuando supe que era “emo“, meses después, me di cuenta que mi sobrina se reivindicaba como tal porque le gustaba un modo de vestir y de peinarse en particular, porque escribía en formas que a los demás nos parecerían extrañas (con profusión de zetas, kas y mezcla de minúsculas y mayúsculas) y porque tenía gustos musicales que la hacían sentirse parte de un grupo.
Y pensé en mí, y mis pelos indomables de los ochenta y mi rebeldía adolescente, que quizá se manifestó de una forma distinta a la de esta joven de 14 años, pero que finalmente existió.
Hace unas semanas, recibí un correo de mi sobrina en respuesta a una cadena "anti-emo" que anda circulando por internet, en la cual, entre otras linduras, acusan a los jóvenes que pertenecen a esta tribu urbana de ser seguidores de Hitler (tan sólo porque Hitler se peinaba con el flequillo a un lado) y piden que para contrarrestar la oleada "emo" se les hable a los jóvenes de Dios.
Mi sobrina respondía, con una línea, todo lo que podría responderse ante frases y acciones violentas como las anteriormente citadas: “Nos llaman anormales, pero yo pregunto, ¿qué es lo normal?”
Y sí ¿qué es lo normal?, digo yo, ¿quién dicta qué es normal y que no? Porque tan normal se siente el católico, como el ateo, el musulmán o el testigo de Jehová; normal puede decirse a sí mismo el heterosexual, con los mismos argumentos que puede defender el homosexual; normal puede considerarse el discapacitado al igual que quien no lo es.
¿Quién es el valiente que puede lanzar la primera piedra contra los "anormales"?
Hoy por hoy, yo soy la orgullosa tía de una "emo". Orgullosa, porque me hace feliz saber que mi sobrina es capaz de defender su forma de ser sin faltar al respeto a los demás.
Porque aquí, ya no es cuestión de pedir tolerancia para los "emos", simplemente se trata, como diría Benito Juárez, de que "Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".

5 comentarios:

Isaura dijo...

La verdad es que la banda se pone bien eriza por nada..
Te acuerdas en los 90´s? ibas al Chopo y lo encontrabas lleno de darks, de punks, de skatos y así.. nadie decía nada! Ibas a los conciertos masivos en la UAM, UNAM y todo mundo convivía perfectamente.
En ese sentido, creo que es aún más depresivo el dark y más estrafalario, pero nadie la hacía de tos.
Ahora los medios le dieron gran cobertura a esta expresión de moda, porque no siento que ni se le pueda calificar como "tribu urbana" con tintes politiqueros.
Lo feo es que los pobres chavitos que les gusta el flequito de de lado y ponerse sus converse de cuadrados, pues nada, que se los madrean..
Yo creo que como sociedad estamos más intolerantes que nunca, no? y esa bola de huevones que se ponen de acuerdo por mail para irse a madrear emos, deberían mejor organizarse para ir a plantar árboles, ponerse a estudiar y terminar bien sus materias en la escuela... jojo
Bueno, ya empezé de agruras esta mañana, mejor ahí la dejo..
Te mando muchos saludos y abrazos Tay!

el fantasma de la libertad dijo...

Vea,

"porque escribía en formas que a los demás nos parecerían extrañas (con profusión de zetas, kas y mezcla de minúsculas y mayúsculas)"

eso ya es suficiente mérito para la golpiza, pero bien, supongamos que le tenemos paciencia... :D

hablando en serio, creo que eso de sentirse "emo" como ud lo describe es una moda, como tantas otras que pasaron en nuestros tiempos adolescentes. Pasa que al menos en mi país tienen una connotación un poco más drástica, gente que se junta a sufrir y hacerse daño físico... y si bien concuerdo con que todo es "normal" según el ojo que lo ve, creo que para moda adolescente, es un poco masoquista y destructiva (aunque también se podría argumentar que es un signo de estos tiempos nihilistas).

En fin, no tengo una opinión definitiva sobre el tema, pero por dios, que no se la pasen escribiendo con zetas y kas!

saludos

pd: le dejo un link para que vea a un cómico nacional que hace una parodia de los emos...

http://www.youtube.com/watch?v=evphXreOGRA

Taito dijo...

Mi querida Ix... gracias por pasar ahora que ando como cometa, je, je. La verdad sí, a mí me molesta más la agresión que una modita que hayan agarrado un grupo de chavitos, pero como dices, tal vez la sociedad, y la juventud, que es lo más triste, está en unos grados de intolerancia bárbaros. Porque antes eran los papás los que criticaban las modas, pero que ya los propios chavos elijan este tipo de agresiones a los de su propia generación es de susto ¿no?. Un besote, amiga.

Mi querido amigo Fantasma: No sabe cómo me reí con la justificación de la golpiza por lo de de las kas, las zetas y demás caracteres desafinados que usa este grupo. Lo peor es que, como ya habrá notado, los agresores hacen lo mismo. En fin, fíjese que acá también se tiene esa idea de que los emo se lastiman a sí mismos, y no dudo que haya quien sí lo haga, pero en general aquí las corrientes como las de los punk, dark, emo y demás, llegan matizadas por la cultura conservadora del mexicano, así que pienso yo que no son ni siquiera peligrosas.
En fin, gracias por leerme amigo, justo ahora que me siento chiquita ante usted después de tantos hermosos textos leídos. Un abrazo

Nobel prize blogger dijo...

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Carmeliux dijo...

Estimada Tayde.
Creo que hoy en día la intolerancia predomina mucho en la sociedad, después de que en la televisión se viera lo que paso en Querétaro aquí en la ciudad no falto algún otro intolerante que quisiera golpear a un joven con las misma características, por el hecho de considerarlos anormales. El otro día ví en el trasporte publico un señor que golpeo a un joven como de 15 años y cuando le pregunte por qué le pegaba me respondió “Es un pinche emo”, a lo que respondí –“Tal vez el joven adopte una moda que a usted le moleste, pero ante la ley es un menor y usted se puede ir a la cárcel por golpearlo”.

Estaba muy molesta porque todos en la adolescencia adoptamos alguna moda que a otro disguste, pero no creo que sea motivo para golpear a los demás debe de haber un poco de respeto y tolerancia.

Saludos Tayde.