sábado, noviembre 15, 2008

El baile


En un estudio realizado en 2004 por la compañía británica Phones 4U, el 80 por ciento de las mujeres opinó que un buen bailarín es un buen amante.
Incluso, el diario chileno Últimas Noticias entrevistó a Claudia Miranda, una bailarina profesional que señalaba que esta creencia tenía mucho de cierto, “"El hecho de ser bailarín te permite conocer mucho más tu cuerpo, dominas más tus movimientos... Si uno quiere moverse lo va a hacer con la gracia, suavidad y al ritmo que uno quiera".
Por supuesto, como ya se ha dicho por la red, esta teoría es un poco drástica y, de ser cierta, dejaría, sin duda, muy mal parados a millones de hombres y mujeres que bailan como si tuvieran dos pies izquierdos.
Lo cierto es que baile tiene mucho en común con el sexo. En ambos se requiere dejar a un lado las inhibiciones, pensar en el cuerpo como un vehículo para una experiencia placentera y dejar que fluya libremente el instinto.
Como en el caso del buen sexo, aprender a ser bailarín amateur requiere un proceso. No se puede iniciar intentando realizar bailes estructurados sin que el cuerpo haya aprendido a reconocer el ritmo y los movimientos de los cuales es capaz. Sería tanto como intentar realizar las posturas del famosísimo Kamasutra sin haber transitado antes por las básicas.
En otras palabras, se requiere una primera experiencia.
Por ello, y sin ser otra cosa que una apasionada del baile (que no es lo mismo que una bailarina), elaboré una breve lista de consejos para la primera vez con el ritmo.
Créame, querido lector, que si estos tips le resultan inútiles, por lo menos se divertirá mucho siguiéndolos. No se prive entonces de la experiencia.

1.- Para su primera vez con el baile, elija un lugar y un momento en los que pueda estar solo. Así evitará el miedo escénico o la sensación de que la torpeza que usted sienta en algunos movimientos pueda ser criticada ácidamente por un público poco comprensivo. (Digamos que este primer encuentro con el baile será como una primera masturbación, donde se requiere la tranquilidad de no sentirse observado para poder reconocer a plenitud las sensaciones corporales).

2.- Elija uno o varios temas de la música de su preferencia. Procure escoger aquellos ritmos que lo apasionan y lo hacen tamborilear con los dedos a los primeros acordes. (Es como cuando se elige a una pareja para un encuentro sexual. Debe haber una química previa). La variedad es amplia: puede optar por la sensualidad y elegancia de ritmos como el tango y el jazz, los sonidos candentes del merengue o la lambada, el espíritu lúdico del mambo o el cha cha chá y una larguísima lista de etcéteras, tan infinita como la música misma.

3.- Olvide toda idea preconcebida sobre el baile. Nadie lo ve, no necesita demostrar nada ni lanzarse a la pista con pasos a la John Travolta o Michael Jackson. Sucede algo muy parecido con el sexo: no puede realizarse a plenitud si uno quiere actuar como actor (actriz) de película porno.

4.- Al iniciar la música quédese quieto. No haga un solo movimiento, limítese a escucharla, a sentirla, a permitir que su cuerpo vibre con ella.

5.- Cuando sienta cumplido el paso 4, empiece a llevar el ritmo con los pies y con los dedos de las manos. Suave, sin prisas. Nadie lo observa, nadie lo critica. Tómese todo el tiempo que le requiera familiarizarse con la música.

6.- Deje que lentamente el ritmo le haga mover las pantorrillas, luego las piernas.
Tómese el tiempo de concentrarse especialmente en la cadera, y después ponga en movimiento la cintura, los brazos, las manos, la cabeza.

7.- Concéntrese en la manera en que corre la música por sus venas y le obliga a mover los músculos libremente, sin inhibiciones.

8.- Después, como en el buen sexo, todo es cosa de liberar el instinto, dejar que el cuerpo obedezca al llamado más primitivo del ser, que muchas veces queda opacado por las convenciones a que nos obliga la vida diaria.

9.- El tiempo que dure su primera experiencia con el baile lo determina usted, puede ser tan prolongado o breve como usted lo desee.

10.- Pasada esta primera experiencia, ya puede usted, libre de inhibiciones, intentar aprender a bailar vía videos o academias. Pero, por favor, evite presentarse en certámenes como Bailando por un Sueño.
¿O acaso, aunque fuera el mejor amante del mundo se presentaría a un concurso donde le dijeran qué postura debe hacer y de qué lado del colchón acomodarse? Le quitaría el ánimo a cualquiera ¿no?

11 comentarios:

Carlos dijo...

Taíto, verás, es irónico jajaja pero antes de mi accidente nunca fuí un buen bailarín, de hecho siempre fuí de esos hombres tiesos que se la pasan viendo nenas con el vaso en la mano y zapatos de plomo, pero ahora es increíble, escucho música y empiezo a mover los hombros aunque sea en mi silla jaja.

Por aquí la cosa es grave porque al ser tricolor -venezuela, colombia, ecuador- la gente de fuera da por descontado que eres profesor de rumba y me pasaba mucho esto porque a mi restaurante va mucho turista extranjero, así que si salía con alguien de fuera, les llevaba solo a pubs tranquilos jeje.

Hace unos 10 años tomé clases de salsa porque tuve el atrevimiento de andar conquistando a una chica cubana que conocí por medio de unos amigos.
No creo aprendí gran cosa pero al menos el terror escenico desaparece cuando saben que tu novia es la niña cubana que baila lindo, ya no se fijan en ti sino en ella jeje

;)

Abrazo señora guapa! Lindo post.

Taito dijo...

Querido Carlos: Antes que nada, me da mucho gusto leerte en este espacio nuevamente. Realmente te extrañaba más de lo que imaginas. Y bueno, guapísimo, tienes toda la razón... olvidé mencionar que una mujer bella puede ser el mejor aliciente para aprender a bailar.
En cuanto a la ironía, yo creo que aún después del accidente, tienes tal poder sobre ti mismo, y arrojas tal luz sobre los demás, que puedes hacerlo a uno moverse a tu lado con toda la pasión del baile... Un abrazo sincero y gracias por volver.

Isaura dijo...

Ay, el baile! la teoría debe tener su trasfondo en que bailar es un ritual precopulatorio, sólo que super evolucionado.
También creo que el don del baile es hasta cultural y los latinos en mayor o menor medida lo tenemos.
Y finalmente, una buena pareja de baile es como la buena comida, para disfrutarse!
Abrazotes mi Tay :)

Taito dijo...

Mi querida Isa: Me parece que sí, por ahí debe andar la cosa: bailar debe ser algo con raíces primitivas más ligadas a un ritual precopulatorio... por eso es tan importante disfrutarlo, ¿no, amiguis?
Oye, preciosa, ¿y por qué no me apareciste como blogger? No vayas a desaparecer Lavaloft Networks ¿eh?, porque te doy...
Un beso dominguero
Tay

Américo del Río dijo...

Qué lindo post, hermana, me di una vueltecita y te mando un beso.
Y sí puede haber gente que no baile que sea buena pareja sexual; pero estoy casi seguro de que no hay buen bailarín que no sea buen amante... Por eso bailo siempre en las fiestas, porque ese mensaje es claro para las observadoras sutiles. Ja.

Taito dijo...

¡¡¡¡Hermanito!!!: Mil gracias por esta visita. Siempre me alegra mucho que pases por aquí. Y sí, tienes razón en cuanto aquel que baila necesariamente es un buen amante... Quizá por eso mi mami insistió tanto en que fuéramos buenos para el baile. Otro ejemplo más de la sabiduría de mi ma... Qué bueno que tú aproveches esta enseñanza, porque sí, estoy segura que siempre hay observadoras sutiles y algunas hasta cínicas... jejejeje. Te quiero de verdad, hermano.

Evan dijo...

Vos me estás diciendo que me consiga un bailarín? ajja

Faa... para colmo mi amor es pata dura...

Buenísimo Post Taito!

Besos!

Taito dijo...

Mi Evan... el mío es más pata dura que el tuyo, estoy segura... jajajaja... pero de todos modos lo hago bailar en las fiestas. Un beso grande, preciosa.

Carmeliux dijo...

HOLA TAYDE.
BUENISIMO TU BLOG...

En mis años de juventud bailaba mucho y con el tiempo mis pies se han pasado a ser hermanos izquierdos.
Después de leer tu blog, creo debo de preocuparme, jijiji.
Lo bueno es que dicen que lo que bien se aprende no se olvida, solo hace falta practica.
Saludos y espero estés muy bien.
Besos.

NORKA dijo...

.... jaja !!! mi periodista infinita estas como para irme a instalar na tarde en tu casa y no parar de hablar.

Bueno creo que esto es tipo la gallina y el huevo y viceversa, mi esposo no lo bailaron cuando chico creo :( jaja!!! lo monto sobre mis pies y lo sarandeo para un lado y otro, sabras que cuando comenzamos a salir creo que ese fue uno de los detalles por lo que lo cautivè adoro bailar y no lo hago tan mal creo tengo oìdo y el no :9 ahora en el otro plano soy yo la sarandeada jaja!!! creo que acà notamos una excepciòn de la regla jaja !!! no puedo contigo Tay me haces reir y ojo te escribo estas cosas porque ya nos conocemos 2 años si ves :) jaja!!! pero todo cierto.

BESO ACHOCOLATAO MI TAY espero tu suegris este mejor de corazòn mucha Luz para ustedes.

Taito dijo...

Mi Carmeliux: Por supuesto que lo que bien se aprende no se olvida. Estoy segura de que sólo es cosa de que agarres el paso, y adelante, preciosa. Te quiero mucho y te mando un millón de besos.

Norkita linda, preciosa y adorada: Mi casa es tu casa... estoy segura de que algún día tendremos una oportunidad para platicar largo y tendido.
Y bueno, qué risa me dio lo de tu esposo... pero sí, el mío también es un tronco para bailar, pero muy sarandeador en el otro plano... por eso es que suena drástico lo de que un buen bailarín es un buen amante ¿no?
Te quiero de verdad, Norkita. Gracias por acompañarme todo este tiempo. Un beso grande.