martes, octubre 14, 2008

El arribo de los muertos

Y llegarán los muertos, este año como hace miles. Siempre cumplen su cita a partir de la madrugada del 2 de noviembre, desde que la Iglesia Católica decidiera convertir una celebración prehispánica en el día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.
Pero no se olvida que esta fiesta en México tiene su origen en una tradición antiquísima de las distintas etnias indígenas, que celebraban rituales en honor a figuras como la diosa Mictecacíhuatl, la Dama de la Muerte, y a su marido Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos, o a los miccailhuitonitli o “muertecitos” .
Es por eso que para nadie es secreto el lento y feliz peregrinaje que emprenden las ánimas cada noviembre desde todos los puntos de la otra dimensión.
Los que murieron de muerte natural vendrán del Mictlán, donde habitan Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, que es un sitio oscuro sin ventanas al que llegaron después de un tortuoso camino.



También llegarán las ánimas de Tlalocan, paraíso de Tlaloc, dios de la lluvia, un lugar de reposo y abundancia a donde se dirigieron quienes perdieron la vida por circunstancias relacionadas con agua, y los de Omeyocan, paraíso del sol, al que viajaron los muertos en combate, los cautivos que fueron sacrificados y las mujeres que murieron en el trabajo de parto.
Por supuesto, no faltarán a la cita los espíritus de los niños que habitan en Chichihuacuaco, donde se alimentan de un árbol cuyas ramas gotean leche, quienes están esperando su turno para poblar nuevamente la tierra una vez que se destruya la raza que la habita hoy en día.
Pero como es costumbre, y por aquello de evitar el desorden, los niños arribarán un día antes que los adultos, el 1 de noviembre, el Día de los Muertos Niños.
La mayoría de las ánimas encontrará mesas bien dispuestas que distinguirán en casa de sus familiares porque una foto suya ocupará el puesto de honor.
A un lado de su foto hallarán la imagen de las Ánimas del Purgatorio, colocada ahí por una precaución de sus familiares que quieren ayudar a que su alma salga del limbo en caso de que por alguna razón desconocida haya caído ahí.
Habrá 12 cirios rodeando la mesa, quizá menos si es poco el espacio, pero siempre en números pares. El color de los cirios será morado, en recuerdo del duelo en que quedó sumida la familia tras el viaje del difunto.
Si las ánimas llegaran a perderse, siempre está la posibilidad de que encuentren el camino olfateando el profundo olor al incienso con el que se busca limpiar el ambiente y el camino a las almas de los difuntos o el aroma de las muchas flores de cempasúchil que adornarán su mesa.


O bien, por la guia del itzcuintli, el perro encargado de acompañarlas de ida y vuelta, y cuya figurilla de barro estará presente como parte de la decoración.




Una vez que lleguen a su altar, una cruz de ceniza los recibirá por si todavía quieren expiar alguna culpa pendiente
Pero será la única señal de melancolía en el camino, porque la del 2 de noviembre no es una fecha triste, sino una fiesta destinada a recordar a los vivos que la muerte no es sino un tránsito, una fase más de la vida que no se debe ver con dolor sino con alegría.
También es un motivo para honrar la memoria de quienes no están más en esta vida, los ancestros que nos acompañan desde otras dimensiones, y a quien se debe recibir en casa como lo que son, huéspedes distinguidos que vienen a compartir un momento con nosotros.
De ahí el colorido papel picado que adorna la mesa y la poderosa luz de las veladoras, el agua para que las ánimas se refresquen, el tequila y el pulque para que calmen la sed, la sal para la purificación y el petate para que descansen después del banquete.

Los espíritus encontrarán en sus mesas todo aquello que les gustaba en esta vida, sus alimentos favoritos preparados con esmero, sus bebidas, sus cigarros, sus objetos.
También disfrutarán las vistosas calaveritas de azúcar, el dulce de calabaza, el pan de muerto, mole, tamales y otros platillos típicos mexicanos.

Verán adornos que recuerdan a la Catrina, la Pelona, la Huesuda, la Calaca y todas esas formas con que los mexicanos acostumbran llamar a la muerte para reírse de su acecho, y algunos encontrarán calaveras escritas, poemas en cuyos versos conviven la vida y la muerte en un tono satírico. Habrá quien no tenga nadie esperándolo, ya sea porque su familia entera está acompañándolo en el más allá, o bien porque sus allegados se han perdido en otras tradiciones extranjeras, carentes de la profundidad de la fiesta mexicana para honrar a los muertos.
Sin embargo, siempre existe la posibilidad de que algunas almas generosas, las que tendrán más de una mesa, conviden a los solitarios.
Y llegarán las almas en la noche, como hace miles de años, y en vista de que ya no cuentan con dientes y boca que les permitan degustar los manjares preparados en su honor, harán lo que hacen siempre: absorberán los aromas, disfrutarán los colores, se sabrán queridos y recordados.
Y al día siguiente, cuando las ánimas hayan regresado a sus lugares de origen, será una fiesta para todos los demás, una celebración que, como siempre, nos recordará que esta tradición sigue tan viva como la muerte misma.


Para los que, como yo, son fanáticos de esta fecha, recomiendo ampliamente la lectura de El Izcuintli, un espléndido texto de la pluma de mi hermano, Grimalkin el Bardo, publicado en 2006 en su blog Región 440. Aquí dejo los enlaces porque se publicó en dos partes.


http://region440.blogspot.com/2006/11/el-itzcuintli.html


http://region440.blogspot.com/2006/11/el-itzcuintli_04.html

6 comentarios:

Carmeliux dijo...

HOLA TAYDE.
Te felicito por tu texto, la verdad las tradiciones mexicanas son muy ricas, pero poco difundidas.

El echare un vistazo a los enlaces que sugieres.

Saludos.
Carmeliux

Taito dijo...

Mi querida Carmeliux: Qué bueno que lo ves así, amiga. Yo también creo que tenemos que difundir nuestras tradiciones y sentirnos muy orgullosos de ellas, porque son bellísimas, llenas de significado y de historia. Por desgracia no ha entrado mucha gente a leer este texto, ¿puedes creer? Pero bueno, uno trata de poner el granito de arena, si los demás lo ven, bien, y si no, el esfuerzo se hizo. Te quiero y te recuerdo siempre, amiga. Un abrazo

María del Carmen dijo...

Hermoso saber de las tradiciones mexicanas, dado que no son muy concocidas por estos alres- Argentina-,

Muchas gracias por compartirlas.

tte invitoa pasar pro mis blogs

www.wlaktohorizon.blogspot.com

y de ahí amsi otros blogs
te
saludo y dejo mi paz mary carmen

Carmeliux dijo...

Mi tayde.
Ya comenzaran a preguntar en las escuelas por este tipo de cosas y créeme tu texto sera de mucha utilidad.
Tus aportaciones son de gran importancia pues esta información muy pocos la conoce, en ocasiones nuestras tradiciones se reducen a lo que los medios se presentan.
Saludos.

NORKA dijo...

... Por eso es que tu Mexico tiene ese imàn tan tan fuerte, tanta tradiciòn tanta cultura divina que te obliga a saber màs a querer màs...

La Pelona eso mismo asì le llaman por acà para hcer bromas ... la pelona anda suelta dicen cuando hay varias seguidas de gente conocida o cuando ven una tara o mariposa de esas grandes negras ... yo de tu lectura rescato que lo celebrarìa contigo màs por saborear cada manjar que se prepara entonces yo imagino que a esas ànimas no les moleste compartir uffffffffffff mole que delicia ...

Estas muy inspirada en el blog me gusta eso :)

BESO DE CHOCOLATE VENEZOLANO ;)

Taito dijo...

María del Carmen: Me da mucho gusto tu visita y saber que pudiste compartir conmigo estas tradiciones que, como bien dices, no son conocidas en todo el mundo. Ya pasé por tu espacio y me gustó mucho lo que leí. Ojalá vengas más a menudo. Un abrazo.

Carmeliux adorada: Tienes razón, yo pienso que en cuanto las escuelas empiecen a presionar con investigaciones sobre el tema, ahí voy a ser útil. ¡Gracias por las porras, preciosa!

Norkita querida: Me dio mucho que opines que estoy inspirada. Ojalá puedas venir para el próximo post, que estará listo en unos días más y será sobre otra variante del Día de Muertos muy divertida. ¡No sabes lo que a mí me gusta este día!, es de los más mexicanos, y se come...mmmmm... te prometo que te guardaré molito, amiga. Además, este año mi ofrenda será especial porque la haré en homenaje a mi papi, así que ya les pondré fotos para que la vean. Un abrazo querida amiga.