viernes, enero 19, 2007

Y la feminista calló

Cuando el último de sus compañeros de oficina le dio el beso de despedida, Isaura respiró profundamente, en un intento por encontrar el valor para ir a hablar con Checo, su jefe desde hacía siete años.
El momento de duda no tenía que ver con que Sergio "Checo" Covarrubias fuera un jefe despótico. Por el contrario, habían forjado su amistad con paciencia y con el fuego de las risas y las bromas con las que espantaban el estrés que les provocaba la labor cotidiana.
Isaura dudaba, sin embargo, porque tenía que ir a reclamar a "Checo" que la dirección de la nueva revista hubiera quedado en manos de Francisco Cedillo y no de ella, como venía rumorando toda la oficina semanas atrás.
Al entrar a la oficina de su jefe, Isaura lo descubrió como todos los días a las 10:00 de la noche, frotándose los ojos para que éstos no se resistieran a terminar de leer los 100 mil correos electrónicos que recibía cada día.
- ¿Ya listo para irte?, inició Isaura con el tono cordial de siempre.
- Casi, pero estoy muerto, creo que no alcanzo a llegar al viernes y eso que hoy es lunes- le dijo en un tono que pretendía ser bromista, pero detrás del cual se percibía un verdadero agotamiento.
- Oye, Checo, traigo un problema- dijo Isaura y sin esperar a que Checo pusiera su acostumbrada cara de "tienes toda mi atención", prosiguió -estoy un poco sacada de onda porque todos decían que la dirección de la nueva revista era para mí, y sin embargo la dejaste en manos de Francisco.
- Fácil, Saurita, la revista es de cine, Francisco es experto del tema y tú no, me pareció que no había mucho que pensarle-, respondió Checo mirándola a los ojos con gesto amistoso.
Como era lógico, la respuesta directa y sincera de su jefe no convenció a Isaura, así que, fiel a su costumbre de no dejarse ganar fácilmente, decidió asestar un golpe certero para dejar en la lona al contrincante.
- ¿Es eso, mi buen Checo, o una cuestión de género?
- ¿A qué te refieres?
- No sé, pienso que quizá te resultó más fácil incluir a alguien del club de Machos Unidos en la dirección...
Checo se removió incómodo en el asiento. Los ojos, antes cansados, habían vuelto a recobrar al brillo. Estiró la mano, tomó un marco que tenía a un lado de la computadora y se lo acercó a Isaura con una sonrisa maliciosa. Isaura, a su vez, leyó en un segundo la inscripción "No se aceptan acreedores ni feministas. Hoy no fío, mañana sí", y decidió regresar el golpe.
- Lo sabía, tú me lo estás diciendo con ese letrero, estás en contra de las mujeres.
- Mira, Saurita, no creo que estás horas y con el cansancio que me cargo sea hora de discutir sandeces.
- ¿Por qué no?, ¿te da miedito?
- Está bien... vamos a ver, tú eres de las que cree que cualquier cosa que pase a las mujeres que no sea lo que ellas esperan es producto de una conspiración masculina en su contra.
Isaura estaba a punto de responder, pero cuando vio que su jefe no pensaba detener el discurso decidió escuchar.
- Y crees, por lógica, que debes defenderte del hombre, no permitir que se salga con la suya, reivindicar tu derecho a ser independiente, exitosa, a trabajar.
- Pues sí- contestó Isaura con una renovada seguridad.
- Te pregunto, ¿qué pasaría si el día de mañana tú quieres dejar de trabajar y que Jorge, tu marido, te mantenga?
Isaura se quedó en silencio un momento, pero cuando cayó en la cuenta de que Checo esperaba una respuesta, dijo sin titubear.
- Le diría a Jorge que me mantenga, pero honestamente esto no tiene nada que ver con lo de la dirección y tu decisión por Francisco.
- No espérame, tú querías que habláramos de la lucha de géneros, me crees injusto por tomar una decisión que según tú estuvo influida porque Francisco es hombre y no porque maneja mejor el tema de cine, así que ahora déjame terminar.
Isaura, quien había tomado una pluma para pasearla por los dedos y dominar los nervios, lo dejó continuar,
- Bien, ahora qué pasaría si llega Jorge y te dice, mi vida, quiero dejar de trabajar y que tú me mantengas.
- Pues le diría que no, claro- respondió Isaura.
- ¿Y por qué no? Tú si tendrías esa oportunidad, ¿por qué él no?
- Porque yo no tengo por qué mantener a nadie.
- ¿Y Jorge sí?
- No es el punto, Checo, y lo sabes.
- ¿Dejas que Jorge te abra la puerta del coche?
- Claro
- ¿Por qué, si tu eres una mujer fuerte e independiente?
- Porque es un acto de caballerosidad.
- ¿No te parece más bien un acto de sobreprotección que lo que en realidad quiere decir es que eres débil y quizá incapaz y que por ello es mejor que te abran la puerta por aquello de que tú no puedas hacerlo?
Isaura empezó a sentir un profundo deseo de terminar en ese momento la conversación y dejar de hablar con Checo por lo que restaba de su vida, pero su jefe parecía dispuesto a continuar y a desahogar en ella el estrés del día entero.
- Mira Isaura, en serio, yo no soporto a las feministas. No es una cuestión de machismo, por el contrario, soy de los primeros en reconocer el derecho de la mujer a estudiar, a trabajar, a ser exitosa, a no limitarse a su papel de ama de casa, a triunfar en la vida, pues, pero lo que no acabo de entender es esta postura de las mujeres de hoy. Quieren que el hombre se caballeroso y las trate como lerdas, pero al mismo tiempo que las deje ser. Quieren poder manejar un coche, pero cuando lo hacen, no respetan a nada ni a nadie porque consideran que por ser mujeres deben tener privilegios especiales, que deben tratadas con delicadeza. Yo creo que la mujer se va a liberar en serio el día que sea congruente, el día que decida que es libre, pero que sea libre de verdad en cada momento de su vida, que no permita que nada ni nadie le diga que hacer, que no espere que el marido le pague las cuentas y los caprichos y además la deje trabajar. La mujer será libre el día que deje de ser la víctima del mundo. Te repito, Francisco se quedó con el puesto porque yo no tengo porque tener un trato especial contigo por ser mujer. Evalúe objetivamente quien iba a desempeñarse mejor por sus conocimientos y consideré que él era la opción, espero que lo entiendas.
Isaura decidió no agregar nada. No pensaba concederle a su jefe el privilegio de verla derrotada, así que se levantó, le deseó buenas noches y salió de la oficina a pensar de camino a casa en el discurso contundente con el que su jefe la había dejado en la lona.
Apenas llevaba un par de cuadras caminadas en busca de un taxi, cuando se topó coun una pareja que discutía acaloradamente. En cuestión de segundos, el hombre había levantado la mano y le había propinado una bofetada a la mujer. Isaura decidió que ya estaba bien de machitos para un sólo día, y sintió placer cuando caminó hacia la pareja decidida a detener el maltrato.
- Y yo que pensaba creer en todas esa patrañas del Checo. Las mujeres no nos hacemos las víctimas, somos las víctimas y aquí está la prueba- se decía mientras avanzaba.
Isaura llegó hasta los rijosos y sin más gritó-
- ¡Es usted un patán y un cobarde, porque no se pone con uno de su tamaño!
Por unos segundos la pareja pareció desconcertada.
- ¡Y usté qué se mete, vieja metiche, el es mi hombre y si me quiere matar, muy su gusto!, gritó la mujer una vez repuesta de la sorpresa.
A Isaura le cayó entonces la realidad como balde de agua fría en la espalda. Era cierto lo que decía Checo, el día que las mujeres decidieran de verdad no aceptar ni golpes, ni delicadezas, ni dinero, ni ovaciones del hombre, sino simplemente ser, independiendientes y libres, el día en que las mujeres decidieran elegir a los hombres buenos y no a los que tienen cara de desubicados, el día en que decidieran no depender de nadie y reivindicarse como seres humanos que comparten la vida con un igual, ese día la liberación habría llegado.

16 comentarios:

Gaby del Río dijo...

Tay: sabes ahora tú, mejor que nadie que comprendo por completo lo que dices aquí, finalmente hemos sido mujeres totalmente independientes, que aportamos por igual a nuestros hogares y que no importa si ganas más o tu pareja gana más simplemente van igual su vida se maneja de la misma forma, así es como debe ser, somos mujeres que no toleramos a las mujeres que se comportan de esa forma y simplemente somos quienes somos...muy buen relato, cuñis.
Un beso
:)

ilne dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo en que si quieres ser independiente libre y autosuficiente debes de llevarlo hasta sus ultimas consecuencias, pero en lo que no puedo estar de acuerdo contigo es que toda mujer que quiera ser libre puede, NO, pueden, piensa en lo que pasa en países musulmanes, mira que sucede en occidente donde en mi país son asesinadas en manos de hombres celosos posesivos, por inseguridades del hombre, mira en ciudad Juárez no todas las mujeres pueden ser libres. pero deseemos y luchemos para que todas puedan escoger con todas las consecuencias.
El relato es muy bueno sigue así.
Besazo inmenso y te escribo en breve en el correo.

Taito dijo...

Gabyta: Así es, esta es una historia que habla de mujeres que buscan su independencia. Ya no se llaman feministas, como antaño, simplemente son seres humanos. Está bien estar de este lado ¿no?

Querida Ilne: Tienes razón, creo que hay casos en que la mujer no puede defenderse, como en el musulmán que mencionas, y es por todo un sistema cultural y educativo y legal que se lo permite. En cuanto a España, no quisiera dar una opinión porque eres tú, querida amiga, quien sabe mejor cómo son las cosas. En el caso de México, lo de las muertas de Juárez es terrible, es cierto, y es un delito por el que yo siempre he levantado la voz, pero el punto aquí, en mi humilde opinión, es que no debe defenderse como una cuestión de género.En otros estados de mi país existen áreas donde los hombres son golpeados por sus mujeres y se ha documentado en varias ocasiones. El problema es la violencia del ser humano contra el ser humano, lo cual es grave. Por otra parte, esta frase de la mujer golpeada que lees en mi cuento, es una frase que a mí me tocó oír una vez que traté de defender a una mujer que estaba siendo maltratada. En otra ocasión, me tocó conocer y aconsejar a una mujer cuyo marido le había llevado dos veces a la amante a su casa, y que todavía pensó dos años más antes de divorciarse. Me tocó conocer a Paty, una amiga cuyo hombre la golpeaba desde el noviazgo y así y todo se casó con él. He oído mujeres sin talento que se lamentan porque no se les da el trato que quieren en sus trabajos y le achacan el problema al machismo y no a su incapacidad. Es ahí cuando me pregunto si se vale hacerse la víctima, si la solución no llegará el día en que las mujeres no permitamos nada, pero nada desde el principio. En fin, gracias, querida Ilne, por tus palabras, porque tu aportación a este espacio siempre es una luz hermosa que agradezco.

Ferípula dijo...

Ay!!! Te hice un comment re largo y se borró todo!!!!


Resumo: este cuadro que pintaste es el mayor desajuste que veo en las ralaciones genéricas.
Yo respeto a cualquiera, hombre/mujer, por ser personas....no "istas". Odio estas diferencias, no son más que deformaciones de lo bueno...enfermedades sociales...

Ferípula dijo...

sigo...

Estoy harta de la competencia intelectual, de los "llorisquéos" femeninos...de la basura social.

Decime...una mujer se pone una ropa que le tapa mínimamente la cintura , se le ve la raya de la cola...expone sus "dos emblemáticas delanteras"...con siliconas incluídas,...cuando está en el colectivo pega el empujón porque alguien la "tocó"....Quién tiene la culpa?????????

La mujer soltó su puesto, de mujer... Y hay que recuperarlo.
La feminista "cayó", que se levante la MUJER!

Un beso, Tay...vos sabés quién sos..!!! :)

Apologista dijo...

Quizas sean mis pocos años o mis pocas experiencias. Pero el discurso de 'Checo' no me merece una gran opinion mi querida Tay. Me parece una justifacion bastante absurda.
La libertad no pasa por que nos abran la puerta de un auto (o carro como le dicen allá), esos son gestos que tienen los hombres para con nosotras.
Porque si hablamos en esos parámetros cada vez que "nosotras" cocinamos con amor eso que a ellos tanto les gusta para hacerles un mimo, vendrian a ser unos consentidos ellos?
Mas allá de todo, es una alegria verte y leerte mi querida amiga se te extraña pero ahora estamos mas cerca.

Ixa dijo...

Uuy, hay muchas cosas que opinar hoy, muy buen tema Tay!
Casi no hablo de esto con mujeres porque se me encabronan, pero tu tesis es cierta: las mujeres hacemos uso del feminismo a nuestra conveniencia.
He tenido la fortuna de vivir muy en contacto con el sexo masculino (ya sabes, la única mujer entre machines: familiares o amigos) y la verdad es que me resulta muy triste ver através de sus historias, como otras mujeres hacen uso del poder femenino para manipular, ser mártires y llevarse las de ganar siempre. Eso me molesta porque el género no debería ser pretexto para determinadas cosas.
Encabrónome más, cuando en una reunión de puras mujeres empiezan: "pinches hombres, todos son unos cabrones" cuando, la verdad es que tanto hombres como mujeres tenemos la capacidad de ser méndigos. De nuevo: no tiene que ver con nuestro sexo.
Con verdadera convicción, creo que el hombre no es el enemigo, por el contrario: es nuestro complemento perfecto y deberíamos dejar de competir con él, mejor es que nos hagamos uno.
Aquí, más que nunca, aplica el lema hippie de: hagámos el amor y no la guerra!
En nosotros está el no promover el machismo ni el feminismo con nuestros hijos (yo no tengo, pero si llegan..) y marcar una diferencia para las futuras generaciones, enseñándoles que el verdadero secreto radica en complementarnos.
Muy buena reflexión y que bonito es que la protagonista sea mi homónima..
Un abrazo :)

Taito dijo...

Feri: Qué bueno que compartes mi punto de vista. Yo creo que sí, las mujeres tenemos que aprender a ser congruentes; si no queremos que nos falten al respeto, debemos empezar por respetarnos. ¡Salud, mi querida amiga?

Preciosa Apolita: No sabes qué alegría me dio encontrarte nuevamente por acá. Me imagino que has andado muy ocupada, así que entiendo que me tengas en compás de espera, aunque te extrañaba mucho. En cuanto a tu comentario, tu opinión no tiene que ver con tus pocos años, sino con un punto de vista muy respetable. No cuestiono para nada la validez de tu opinión, principalmente porque te considero una mujer muy inteligente y te lo he dicho en muchas ocasiones. Sin embargo, no pude evitar que mi punto de vista se colara en el relato. Te explico lo que quise decir, más con el ánimo de ampliar que de convencer ¿eh? Lo que yo quise decir es que a mí me molestan esos hombres que me toman del codo para bajar la acera o que me abren la puerta del carro, no como un gesto de delicadeza, sino porque de verdad sienten que tienen que hacerlo porque soy de cristal. Te he contado que yo tengo un marido bueno y sumamente tierno, pero me trata como su igual, y yo a él le brindo la misma ternura, pero mucho más allá de una cuestión de género. En fin, mi querida Apolita, insisto que esto sólo era para ampliar, pero sabes cuánto te respeto y valoro tu opinión.

Querida Ixa: No sabes cómo esperaba tu opinión, porque en efecto, al concluir el texto me di cuenta que mi protagonista era tu homónima y dije, zas, si Ixa no está de acuerdo, menudo problema. Me da gusto que coincidamos y tanto. Muchas gracias por esas palabras.

Taito dijo...

Querida Ixa: Ya aprovechando la plática, fíjate que llevo varios días queriendo entrar a tu blog y no puedo. ¿Lo cancelaste? Dime porque no sé si es mi máquina o qué ¿va? Un abrazo

Ixa dijo...

Pues, no tengo idea que pueda estar pasando, no he cambiado la dirección, pero voy a revisar irregularidades. Con eso de que luego le ando moviendo a todo, no le haya picado a alguna configuración...
Gracias por avisarme y por intentar pasar por mi blog :)
Nos seguimos leyendo

Apologista dijo...

Es que ahora entendi! Gracias Tay por explicarme!
Una cosa son los gestos amables y de caballerosidad y otra cosa bien distinta es que se crean la película de la princesita y el zapatito de cristal!
Te quiero Tay...
Apolita

gonzalo dijo...

el orden patriarcal nos afecta a todos, a heterosexuales, a gays.

y no se trata sólo deliberarse de los patrones patriarcales, también debemos avanzar en la liberación cultural y económica.

un beso,para tu alma que vuela.

Taito dijo...

Ixa, gracias por tomarnos en cuenta a los fans. Ya entré a tu blog y no sabes cómo disfruté con las lecturas. Dejé mi huellita por allá.

Apolita: Como siempre me da gusto coincidir contigo, sentí un poco no hacerlo esta vez, no tanto porque todos piensen como yo como porque me gusta cuando encontramos temas en común. Felizmente la explicación nos llevo a un punto de acuerdo. Besos

Gonzalo: Qué alegría que entraste y tan cierto es tu comentario. Esta situación que cuenta mi relato afecta a muchos más que a las mujeres. Los gays son un ejemplo claro de ello, como dices. Pero cuando hayamos más almas de acuerdo, seguramente encontraremos un mundo mejor.

Taito dijo...

Por cierto, Gonzalo, celebro que hayas sido el hombre que se atrevió a hablar en este post. Nuevamente un abrazo

Anónimo dijo...

Bueno, pero tambien habria que aplicar el termino "Feminista" correctamente, a buscar en el diccionario su significado. Alguien que lucha por la igualdad de derechos entre el HOMBRE y la MUJER. Detesto esas auto-proclamadas "feministas" que erroneamente se etiquetan como tales. Y subjetivamente, machista hasta una mujer puede resultar ser. Buen concepto el del relato. Y difiero con la opinion de quien dijo que la mujer por vestirse "provocativamente" tenga la culpa de que alguien le falte el respeto al tocarla sin su consentimiento, la libertad de cada quien termina donde la libertad de los otros empieza, ya sea vestir de esa manera. Acaso una mujer guapa tiene la culpa de ser violada al haber causado el deseo sexual en un tipo que no pudo controlar su libido ante tanta belleza? Eso seria ser muy retrogradas y seria muy similar al caso de los musulmanes que hacen que las mujeres se cubran el rostro. La tentacion no justifica la accion del que se deja tentar.

Taito dijo...

Anónimo, mil gracias por tu comentario, muy inteligente, por cierto, y por tu visita a este espacio. Me hubiera gustado saber quién eres, pero seguramente tienes razones fundadas para mantener el anonimato. De cualquier manera, ojalá que te vea más seguido por aquí.