sábado, febrero 03, 2007

¡Brindemos por el amor!

¿Qué es mejor, celebrar el amor entre dos seres humanos sin importar que éstos pertenezcan al mismo sexo o ponernos del lado del odio, el prejuicio, la sinrazón?

Ayer leí la noticia en internet: Karla López y Karina Almaguer se convirtieron en la primera pareja de lesbianas que cristaliza en México una unión legal, gracias a una ley aprobada en el norteño estado de Coahuila.
En la noche la televisión me regaló su imagen: dos mujeres sentadas una al lado de la otra, visiblemente felices y enamoradas, pero con un dejo de timidez en la mirada.
Según la información que circuló por el mundo, no estaban enteradas de que iban a pasar a la historia como la primera pareja homosexual en signar en México un contrato de este tipo y estaban lógicamente sorprendidas de la atención de la prensa sobre ellas.
Mis ojos no se despegaron de ellas mientras estuvieron en la pantalla de televisión: me parecieron dos seres humanos sanos, hermosos y perfectamente normales. No entendí por eso las noticias que siguieron a continuación, en las que los grupos conservadores expresaban su rechazo a la primera unión de este tipo en México por considerarla insana y casi monstruosa.
¿Por qué repudiar el amor en lugar de celebrarlo?
Y recordé entonces a uno de los muchos y queridos amigos homosexuales y lesbianas con los que tengo el privilegio de contar. Me reservo su nombre porque aunque le pedí permiso para algún día escribir su historia, le prometí no revelar su identidad.
Durante muchos años, mi amigo vivió con su pareja: un hombre bueno al que amaba y por quien era plenamente correspondido.
Ambos eran seres productivos, así que montaron varios negocios juntos, trabajaron arduamente en ellos y con el dinero que obtuvieron compraron propiedades y tuvieron una vida cómoda.
Por amor, por confianza, quizá porque le convenía, mi amigo permitió que los negocios y las propiedades quedaran a nombre de su pareja, seguro de que no tendía de qué desconfiar.
Sin embargo, un día despertó y descubrió que el hombre que había amado yacía muerto al lado de él. Un infarto se lo había arrebatado.
Mi amigo entonces tuvo que encarar un dolor aún mayor que el que ya representaba la muerte misma: Los familiares de su pareja lo despojaron absolutamente de todo y él no tuvo manera de defenderse, principalmente porque su unión, que había sido más solida que muchos matrimonios heterosexuales, no estaba legalmente constituida.
Alguna vez, al platicar esta historia que me dejó conmocionada cuando mi amigo me la confió, alguien me dijo: "No puedes decir eso para defender la idea de una unión legal entre homosexuales. La pareja de tu amigo lo pudo haber heredado con un testamento o tu amigo debió haberse asegurado de que al menos algunas cosas quedaran a su nombre. La culpa fue de él y no del Estado".
"Sí", le dije yo, "la cosa es que si mi amigo hubiera estado legalmente unido, hubiera podido defenderse bajo el argumento de que él era la primera persona a quien le correspondían los bienes de su pareja, por ser su esposo, y seguramente habría ganado el pleito".
Hasta la fecha, yo sigo sin entender el punto de vista de las personas que se oponen a los matrimonios homosexuales.
Yo los defiendo a capa y espada y tengo mis razones:
1) Ya lo dijo don Benito Juárez: "El respeto al derecho ajeno es la paz".
2) Nadie tiene derecho de dictar a los demás qué hacer con su vida, sobre todo si si se trata del plano íntimo y no afecta a terceros. Los casos de amigos homosexuales y lesbianas que tengo, que son muchos, no afectan a nadie, y sería incapaz de ver la paja en el ojo ajeno cuando no puedo ver la viga en el propio. Si yo no quiero que nadie me diga qué hacer con mi matrimonio, no me asiste el derecho cuando pretendo juzgar a otra pareja, sea como ésta sea.
3) No podemos tapar el sol con un dedo. Los matrimonios homosexuales y lesbianas existen de facto. El hecho de que no se constituyan legalmente no va a impedir ni que haya más homosexuales y lesbianas ni mucho menos que ellos tomen la libre decisión de vivir juntos.
4) Los homosexuales y lesbianas que he tenido el gusto de conocer son seres humanos dignos, sensibles, trabajadores, respetuosos, amables, con un gran sentido del humor, leales y amorosos. Seres, pues, por quien vale la pena alzar la voz.
5) Siempre defenderé el amor por encima del odio y el respeto por encima del prejuicio.

Por ello y mucho más, ¡Salud Karina, Karla, Alvaro, Vinicio, José Luis, Luis Fernando, Jesús, Gerardo y todos mis amigos homosexuales y lesbianas!
¡Que sus uniones sean duraderas, felices y prósperas!.
Estoy por ustedes siempre.

18 comentarios:

ilne dijo...

Estoy completamente de acuerdo con lo que hoy has escrito.
No entiendo a esas personas de cabezas cuadradas (que ellos sí son los auténticos monstruos) que no entienden que cada uno a de vivir la vida como le plazca y lo que es igual de importante si estas personas pagan sus impuestos cumplen con sus deberes de ciudadano ¿porque no tienen los mismos derechos que el resto? Mira estos temas me enfurecen como me enfurece todo tipo de discriminación. Claro que podía haber hecho un testamento, pero ese no es el caso, el tema es que una parte de la sociedad esta discriminada y lo de monstruo por dios!!!!!!!!!
Mira aquí en España tambien hay cafres como allí, y desde aquí presto toda mi solidaridad y respeto a estas personas ha estos seres humanos que son los verdaderos luchadores y los sacrificados por que un mundo sea mas justo.
Querida amiga un beso muy grande

el fantasma de la libertad dijo...

Tay,

no terminé de leer el anterior y ya me encontré con este!

Bueno, ni hablar que estoy de acuerdo, siempre pensé que, en todos los órdenes de la vida, nadie debería tener derecho a legislar sobre los cuerpos, y esta es una de esas formas.

Pero te haré una pequeña crítica, no al fondo, si no a la forma:

Me parece un poco gracioso que empiezes a toda orquesta diciendo:

"¿Qué es mejor, celebrar el amor entre dos seres humanos sin importar que éstos pertenezcan al mismo sexo o ponernos del lado del odio, el prejuicio, la sinrazón?"

Es cómo si yo escribiera un texto sobre el hambre de lo niños en Africa y empezara con "¿De qué lado estás, del niño esquelético que desfallece de hambre, o de la indiferencia, la estupidez y el lamentable y patético consumismo capitalista?" - creo que se entiende a lo que voy ;)

El resto, absolutamente de acuerdo-

Saludos!

david santos dijo...

Hola!
Muy bueno. Gracias.
Buen fin de semana

Taito dijo...

Querida Ilne: Yo sabía que tú ibas a apoyar este texto más que nadie. Yo creo que aunque siga habiendo gente en contra de la libertad de los homosexuales, siempre es un aliciente que voces como las nuestras hablemos aquí, en España, en todo el mundo. Un abrazo grande, preciosa.

Amigo Fantasma: Le agradezco su opinión y la crítica, que siempre es bienvenida. Sucede lo siguiente, y ya se lo comenté, pero es bueno reiterarlo. Hay temas como éste en que no me es posible ver más que lo blanco o lo negro, porque creo que no puede haber medias tintas. Con la pregunta inicial yo quise decir lo siguiente: Siempre será preferible el amor que el odio. Lo reitero así las veces que sea necesario. Afortunadamente, estamos de acuerdo en lo esencial, y le pido sinceramente no haber esperado el tiempo suficiente entre el texto anterior y éste, pero lo que sucede es que éste ya lo estaba preparando y se me hizo que si dejaba pasar mucho tiempo, perdería vigencia.

David: Gracias por estar aquí. Ya pasé por tu espacio. Perdón no haberme dado el tiempo antes, pero mejor tarde que nunca. Un abrazo.

boris dijo...

tayde
comparto todos tus fundamentos, como tu dices es una realidad, es importante ir creando cociencia de la importancia de no discriminar a el amor, sin ponerles barreras
sobre 31 minutos los muñecos ya no los venden, quizas los vuelvan a vender para el esteno de la pelicula en julio de este año, lo que si esta es la musica, son 3 cd, uno por cada temporada, saludos

boris dijo...

en esta pagina esta el listado de todos los capitulos de las 3 temporadas de 31 minutos
http://www.sofoca.cl/31minutos/episodios.htm

el fantasma de la libertad dijo...

Tay,

si, supongo que a mi nunca me gusta ver las cosas en blancos y negros, siempre sospecho que hay algo de despotismo en ello, aún sin darnos cuenta. Me parece tan despótico el que no acepta a los homosexuales como aquel que no acepta al que no los acepta.

Ojo, vos sabés en qué columna me paro yo, pero muchas veces he hablado con gente que no está de acuerdo con la legalidad del vínculo y demás, y me parece que tienen derecho a tener su opinión aún si parece conservadora o desafortunada.

A mi, en realidad, no me resulta un tema particularmente relevante, y no porque lo desestime, sino tal vez porque no me rondan muchas historias homosexuales, pero tengo respeto por ellos como por cualquiera.
Como también, por aquel que, respetandolos, no piensa que sea lógico que se les de entidad legal.

Te mando un abrazo fuerte!

Taito dijo...

Querido amigo Fantasma: Tienes razón, asumo mi parte de la responsabilidad, aunque creo que en todo caso hay un poco de despotismo en todo aquel que esgrime un argumento y defiende una idea. Yo podría considerar despotismo el hecho de que tú critiques que uno se coloque en uno u otro bando. No lo considero así, por supuesto, pero al punto que voy es en que en todo caso no me molesta tener un cierto tono despótico para defender aquello en lo que creo. Un abrazo

NORKA dijo...

Hola Tay te saludo vengo de casa de la Feri, chevere tu blog, buena tu visiòn, excelente tema y de verdad como para no para de hablar o de escribir, ciertamente al cuerpo hay que darle lo que pide como dicen, por eso hay que ser y dejar ser, hay que tolerar y tolerarse.De modo que estoy plenamente de acuerdo contigo, el amor es libre y punto, todos merecemos ser amados y que nos amen,en este sentido si tambièn estoy de acuerdo ya desde hace mucho tiempo deberìan existir leyes en apoyo a esta gente que tambièn es humana un saludo venezolano y me encanta conocerte, tengo unas primas en Huatulco, se ve linda la Rivera Maya, ya la conoceremos.

NORKA dijo...

Hola Tay te saludo vengo de casa de la Feri, chevere tu blog, buena tu visiòn, excelente tema y de verdad como para no para de hablar o de escribir, ciertamente al cuerpo hay que darle lo que pide como dicen, por eso hay que ser y dejar ser, hay que tolerar y tolerarse.De modo que estoy plenamente de acuerdo contigo, el amor es libre y punto, todos merecemos ser amados y que nos amen,en este sentido si tambièn estoy de acuerdo ya desde hace mucho tiempo deberìan existir leyes en apoyo a esta gente que tambièn es humana un saludo venezolano y me encanta conocerte, tengo unas primas en Huatulco, se ve linda la Rivera Maya, ya la conoceremos.

el fantasma de la libertad dijo...

Tay,

(jajaja, ya es debate), me pregunto cómo podría ser despótica mi posición de intentar entender todas las posiciones, asentando cual es la mía, pero también comprendiendo las ajenas.

por otro lado, no critiqué nunca tu postura o cualquier otra, sólo te dije que te hacía una crítica a la MANERA de enunciarlo, porque me parecía algo un poco obvio, resumiento: "que preferís lo bueno y maravilloso, o lo malo, pernicioso y repugnante", con lo cual es obvio que nadie va a decir, "bueno, pensándolo bien yo elijo lo malo, pernicioso y repugnante".

de cualquier manera no te dije que fueras despótica, sólo que en esas distinciones blanco y negro siempre asoma ese tinte por más que no queramos.

Creo que yo no planteo ningún blanco ni negro cuando digo esto.

Saludos!

Taito dijo...

Norka: Muchas gracias por pasar por este espacio. Bienvenida. Me da gusto encontrar más amigos con los cuales compartir, y mucho más si te sientes atraída por este país mío que tiene muchos defectos pero también muchas cosas hermosas. Un abrazo afectuoso. Te visito en un rato más.

Querido amigo Fantasma: Así es, ya se hizo el debate y, por cierto, me parece muy sano. A ver, insisto: me resulta imposible ver algo positivo en el punto de vista de quienes son intolerantes con los homosexuales. Es un punto en el que no pienso cambiar ni dejaré de defenderlo. Si eso es estar del lado de "lo bueno y maravilloso" y atacar "lo malo, pernicioso y repugnante", pues sí, digámoslo así. Me parece malo, pernicioso y repugnante que existan personas que impidan la libertad de otros seres humanos para decidir qué hacer con sus vidas. ¿Eso es obvio? Supongo que debería serlo, no estoy segura de que lo sea. Insisto también: A lo mejor asumir esta postura es ver las cosas blanco y negro y entonces incluye un tono despótico hacia los conservadores que atacan a los homosexuales, sí es así, asumo el tono despótico y lo refrendo porque estoy convencida de lo que pienso y tengo fundamentos claros (al menos claros para mí) para ello. En cuanto a que tomar una posición intermedia sea no tomar una posición, no estaría de acuerdo. Todo espacio es una posición, toda postura, aunque sea la intermedia y aunque se diga de respeto a las demás posturas, tiene su propio argumento y entonces ello entraña un cierto tono de despotismo si retomamos sus palabras. El ejemplo más claro es este debate: usted está asumiendo una postura al criticar que yo vea todo en blanco y negro mientras usted tiene la opción del glorioso technicolor y puede respetar todas las demás posturas. En fin, querido amigo, insisto también: debatir siempre es sano, sobre todo cuando el debate se realiza con una persona como usted y se sabe que el punto es dirimir una opinión y no un afecto. Un abrazo cariñoso

el fantasma de la libertad dijo...

Tay,

yo no supongo que veo todo en "glorioso technicolor" ni dije que tener una posición intermedia no sea tener una postura, más aún, jamás me propuse como una postura intermedia.

a ver:

-dije que COINCIDO en lo que decís.

-sólo se me ocurrió decir que el planteo de "que elegís, lo bueno o lo malo" no era una forma acertada, porque lejos de abrir el debate, lo cierra, ya está planteado lo que debe ser bueno y lo que no.

-luego, ni me siento en una postura intermedia, ni dije que fueras despótica, solo hablé (como tantas veces en otros temas) que cuando se asumen posturas de Lo Bueno o Lo Malo hay algo de absolutismo y los absolutismos suelen ser poco propicios al desarrollo del debate de ideas.

-en lo que a mi respecta, prefiero a un homosexual hecho y derecho que a alguien que los discrima, sólo hablaba de que la legalidad es una cuestión opinable, y que vos y yo pensemos de una manera, no hace que sea ruín la contraria. La ley tiene demasiados puntos oscuros, y los más terribles los aceptamos todos diariamente sin decir palabra al respecto.

-insisto en que no hay despotismo si no hay absolutismos, yo jamás dije que vos tengas o no razón, sólo critiqué la manera en que expusiste el encabezado.

en fin, realmente, si hubiera sabido que iba a traer tanto revuelo no hubiera dicho nada, te lo juro.

saludos.-

Taito dijo...

Amigo Fantasma: Por favor, no se tome a pecho la discusiones. Yo no pienso que usted me crea ruín, simplemente estoy contestando a lo que usted me dice y lo hago desde el respeto y el cariño que ahora mismo le refrendo. Volvamos al principio, a lo que usted dice, le parece mal mi enunciado, yo considero que no está mal, y eso es todo. Así como respeto que a usted le parezcan mal los absolutos y sé que tiene todos los fundamentos para decirlo, a mí me parece que en esto no puedo asumir más que la postura que enuncie al principio, pero por favor, sepa que siempre considero su opinión, que la respeto, que la valoro. No lo tome a mal, por favor, ni piense que lo estoy llamando de ningún modo porque no es así. Estar en desacuerdo no es malo, es algo común en la vida. Un abrazo.

Ferípula dijo...

Tay...estos días estuve pensando en tu post.
Hace poquito en peluquero le cortó el cabello a Gaby. Un él vestido de ella.

Me contaba..."ahora que soy mina me gusta mi pelo". Cuando nos fuimos la/o abracé, me llenó de ternura! Parecía tan frágil.

Leí un reportaje que le hicieron a Jaime...(no me puedo acordar del apellido)..ya me va a salir. Hace TV acá. Es homosexual.
Le prguntaban al finalizar el reportaje..."Crees en el infierno"?
Y él respondió: "Sí, vivo en el infierno".

Hablaba de su ambivalencia constante entre los géneros. De su sufrir, de sus planteos, pero mas que nada de sus sentimientos....
No es feliz. Por más que la sociedad le ceda lugar, adentro, no se siente bien.

En mi entorno, un caso muy, muy cercano...lo mismo. Una homosexualidad que hace la vida imposible...la VIDA.

Así que, no creo que para todos sea una situación de alegría. Creo que existe mucho dolor, no por la condición en sí, sino por las historias que las permiten.

Un abrazo, valiente amiga.
Brindemos!

Isaura dijo...

Estuve pensando un rato antes de decir algo respecto a este post, ya iba a dejar pasar la ronda, pero bueno, me animo porque sé que a final de cuentas, si algo defiendes es la libertad de expresión. Así que ahí voy:
La verdad es que visto desde el ángulo que lo presentaste, que triste que por ser gay no puedas ser respaldado por el la ley.
Esto me lleva a pensar (más allá de la orientación sexal) que por mucho amor que le tengas a alguien, más vale no dejar cabos sueltos legalmente, porque nunca falta el cabrón que se aproveche de una situación desventajosa y te lleve al baile, pobre del viudo, de verdad.
Respecto a las sociedades de convivencia (no sé si ya les vayan a dar otro nombre), pienso que su aprobación como figura legal, forma parte de la trayectoria que lleva la sociedad. ¿Como no darle validez legal a grupos que ya dejaron de ser minorías? Sobre todo, dentro de la economía, los grupos gays forman un segmento de gran actividad y de los que genera una derrama económica mayor. Hasta por conveniencia, el estado no puede cerrar los ojos ante una realidad social.
Siento que la apertura sexual está logrando que ya no haya barreras en muchos sentidos e incluso el "sex-perimentar" se está volviendo una moda en ciertos segmentos de la sociedad. Ahora, si sales a un antro NO gay, igual te puedes encontrar homosexuales y bisexuales. Ya no es tema, pues. Sales a algún lugar y tanto te puede ir a ligar un hombre como una mujer (y mira que te lo dice alguien que tiene pegue con las de su mismo sexo), ves parejas de chavas agarradas de la mano besándose, así como parejas fajando bastante acá... y la neta ya a nadie le importa.
Cuando puede resultar molesto es cuando alguien te aborda y no entiende que no quieres e incluso insiste, pero eso no es privativo de homosexuales, también hay necios heterosexuales.
Dentro de todo esto, yo sólamente observo, al final, cada quien puede hacer de su cola un papalote (yo no le pido permiso a nadie tampoco, no?), pues, ya lo decían los mayas: estamos en el tiempo "del salón de los espejos, donde cada quien es libre de mostrarse y hacer lo que desee"
Lo que si me parece mal, es que tanto gays como heterosexuales quieran imponer su punto sobre los otros. Siento que es igual de malo el que exista homofobia, como que los grupos homosexuales quieran imponer sus preferencias, mostrándolas como algo "in" (un muy buen argumento en cierto segmento de la sociedad). Según yo, no hay necesidad de convencer a nadie, seamos quienes somos sin imponernos.
Es un poco como con las religiones, está bueno que tu seas budista o mahometano si te place, sólo no hay porqué querer convencer de que una religión es la única y pretender convertir al mundo hacia ella.
El mundo está cambiando y no podemos negarlo, simplemente adoptemos la postura que más nos parezca y dejemos ser a los demás, que a final de cuentas, a quien le afecta o beneficia es a cada uno.
Tema espinoso, pero interesante Tay, abrazos, xoxo y de+!

Taito dijo...

Feri: amiga linda, ¡cuánta razón tienen tus palabras!, de verdad, ¡cuánta razón! No lo dije pero es tan cierto el dolor que existe por la ambivalencia. Tú lo explicaste mejor, amiga, y muy bello. Un beso.

Querida Isaura: Usted, y todos mis amigos de aquí pueden expresarse tan libremente como quieran. Les prometo ya no estar de tormentosa ¿vale? De hecho, esta vez no pienso agregar nada mi Ixa, porque tú expresaste tan bien tu punto que decir algo más sería una verdadera tontería de mi parte. Lo dejo para el disfrute de todos los visitantes. Un abrazo afectuoso.

gonzalo dijo...

bien por el amor y el respeto.

ahora, a luchar por la completa igualdad, con el matrimonio entre parejas del mismo sexo.