martes, noviembre 07, 2006

Un sujeto que me inspira


A éste lo conocí hace poco más de 33 años. Lo primero que expresé de él fue una queja. "Me está molestando", dije, y tras reflexionarlo pienso que sí, debe haberme parecido una molestia. Después de todo, yo llevaba tres años siendo la reina de la casa, la hija única, cuando llegó este enanete a mi vida. Eso calienta.
Me lo imagino en aquel entonces pequeñito y con esa mirada profunda que tanto impresionaba a mis papás viniendo de un recién nacido. No tengo una noción clara de aquellos años, pero imagino que la sensación "molesta" me pasó pronto, sobre todo cuando veo la foto en la que ambos aparecemos a los cinco y dos años, muy arregladitos y riendo a tambor batiente. Es mi imagen favorita hasta la fecha.
Supongo que nuestra relación no debía ser distinta a la de cualquier par de hermanos, a no ser porque vivíamos en un mundo de pesadilla, y eso nos hizo desarrollar una complicidad muy especial.
Eso sí, como todos, peleábamos hasta porque pasaba la mosca. Debo confesar que yo era un hueso difícil de roer, molestaba a mi hermano y le daba sus mazapanazos a la menor provocación. Por su parte, él me martirizó en muchas ocasiones, como aquella en la que compró un anillo que daba toques y se divertía persiguiéndome por toda la casa tan sólo para torturarme.
También había momentos buenos, como cuando yo me inventaba cuentos especialmente para él y el me compartía los excelentes dibujos que hacía desde la infancia.
Conforme fuimos creciendo, nuestra relación siguió con altibajos. En ocasiones sentía unos profundos deseos da ahorcarlo, como en su temporada Pink Floyd, que me hacía despertar cada mañana con la música de este grupo a todo volumen, y sospecho que él también tuvo ganas de colgarme del asta mayor del Zócalo en varias ocasiones. Aun así, disfrutaba a plenitud charlar con él y ver como, paso a paso, se iba convirtiendo en el músico virtuoso que es hoy.
El me enseñó a disfrutar la música, porque nunca he sido muy ducha en el tema, y debo reconocer que lo poco que sé lo sé por sus discos y sus gustos musicales.
Sin embargo, no me di cuenta cuanto lo quería sino hasta que salí de mi casa para formar mi propio hogar. Recuerdo unas semanas después de mi boda, cuando mi hermano me confesó que me extrañaba y yo le dije que era plenamente correspondido. De hecho, lo extraño siempre.
De entonces a la fecha lo quiero cada día un poco más. Él estuvo en el nacimiento de mi primogénito y le llenó la vida con las espléndidas notas de su guitarra; él me dejó estar con él en la conformación de su familia y el nacimiento de su pequeño retoño, un retratito a acuarela de él mismo, pero sobre todo, él me ha acompañado a cada paso del camino, lo mismo si estoy feliz que si estoy triste. Es, sin duda, uno de los pilares que me sostienen.
Un buen día, descubrí que además de ser el mejor músico del mundo, también escribía. Debo decir que no tenía porque ser una sorpresa, tomando en cuenta su enorme sensibilidad y el hecho de que siempre fue mejor lector que yo, pero lo fue. Podría haberme dado celos, pues hasta entonces la de las letras era mi habilidad especial, la única que tenía y por la cual me reconocía la familia. Sin embargo, recuerdo haber llorado de emoción ante el primero de sus textos que leí, e incluso le comenté lo que hasta hoy pienso: ¿cómo me atrevo a escribir yo, si estás tú?
Hoy se ha convertido en un bardo que se llama Grimalkin, y me ha vuelto una adicta a sus textos que busco noche tras noche, para evitar tener una crisis de abstinencia. Cada vez que lo leo, siento rabia de que en este país no se le dé el apoyo a talentos como él para que escriban cientos de libros. Es espléndido y siempre me deja sin palabras.
Lo mismo siento cuando lo escucho tocar. Cada una de las notas que le extrae a su guitarra, tienen la virtud de colarse por la piel hasta llegar a las moléculas y luego a los átomos para hacerlos vibrar.
Este sujeto es mi inspiración sin duda, no sólo por sus grandes cualidades artísticas, sino porque además es portador de una recia personalidad, detrás de la cual se esconde un inmenso corazón, sensible, vulnerable y generoso.
De hecho, fue él quien motivó la creación de este blog.
El sujeto en cuestión ha sido mi amigo, mi confidente y mi cómplice y lo quiero más allá de lo que pueda expresar. Todos los días me levanto y le pido a la vida que me lo deje mucho tiempo más acompañándome en el camino, porque sin duda es una de mis grandes bendiciones y una razón más para seguir en este mundo.

10 comentarios:

Gaby del Río dijo...

Ay, Tay... qué puedo decir, no puedes verme, pero lloro como una niña chiquita, ¿cómo no amarlo? Coincido contigo, es maravilloso...
Te quiero cuñis!!!
:)

Taito dijo...

Gabyta linda, la intención no era hacerte llorar, pero intuí que te emocionarías. ¡Cómo no si tú eres su compañera de vida y la mamá de la pequeña acuarela! Sabes que te quiero.

Gaby del Río dijo...

Claro, es emoción!!!
y sí, lo se.....
Besos!!!
:)

Grimalkin el Bardo dijo...

Me has dejado sin palabras, hermana... ni siquiera estoy seguro de merecer todo lo que has expresado, pero te lo agradezco infinitamente... y también a Gaby, mi compañera y amiga, mi mejor Amante.

Besos, y más besos...

Taito dijo...

Hermanito, nada es mentira, es como hemos sido y como yo te veo. Ya te lo dije hace un momento, gracias por estar, más aún en momentos difíciles como el de ahora, y por quererme y por creer en mí.

Apologista dijo...

Permisoo no quiero molestar mucho, están entre familia.
Nuevamente me han emocionado muchos tus palabras Taydé.
Es inevitable que no se me piante (escape) un lagrimón. Pero uno bueno, ojo.

saludos, Marian.

Taito dijo...

Marian, no molestas nada y nunca... Y digamos que ya poco a poco te vuelves de la familia al estar aquí y permitirme leer lo que tú escribes. Gracias por tus palabras.

Apologista dijo...

Taydé: para tenerte más cerca te adherí a mis favoritos. Fijate si te gusta el nombre del link que te puse.
beso, Marian.

Ferípula dijo...

Ah!!! Bueno... esto me encanta!
Permiii...Taydé.
Primero: me encantó tu visita; eres muy bienvenida.
Gracias por tu aporte al diccionario!
Tercero: sé de estos amores...Yo tengo una hermana, melliza, y más allá de lo interesante del caso (siempre dicen..."son igualesssss????")te cuento que daría la vida por mi hermana!
La amo tanto!
Es buena, canta, cose, tiene hijos maravillosos, me escucha, es valiente...
Yo la admiro!
Un día voy a subir unas fotos y te voy a llamar para que nos veas...
Besos, Feri

Taito dijo...

Bienvenida, Feri. Fíjate que yo escribí este texto como una oda a mi hermano, pero también pensando en los cientos de hermanos que van por ahí y que nos provocan a todos grandes y hermosos sentimientos. Me da gusto que este pequeño homenaje te haya recordado a tu melliza... y espero la foto ¿eh? Estaré de visita por tu blog para compartirla. Saludos cariñosos.