jueves, noviembre 23, 2006

Una buena medicina

Hace un par de meses, aproximadamente, se me ocurrió concretar una idea que llevaba varios años cocinándose en mi cabeza y en las charlas con mi mamá: En vista de que el fin de año se veía venir triste y ceniciento, un buen antídoto para la depresión sería montar una pastorela (esas obras de teatro con las que se evangelizaba a los indígenas mexicanos hace muchos siglos, y que incluyen a un grupo de pastores, un par de diablos, un ángel, una estampa del nacimiento de Jesús, y muchos chistes ligados a la picardía nacional).
En fin, comenté este proyecto con mis hermanos. Porque han de saber que aparte de mi amado bardo Grimalkin, tengo otro hermano que es actor y a quien próximamente dedicaré un post entero.
El caso es que, como les decía, lo hablé con Grimalkin y Américo, con la propuesta de que montáramos un espectáculo familiar, donde se aprovecharan los talentos de cada quien, con el único fin de presentarnos ante parientes y amigos y divertirnos como locos. A mí me tocó la encomienda de escribir el libreto, aunque en realidad lo que hice fue una adaptación de La Pastorela del Ermitaño, de Miguel Sabido, que es un gran escritor del género.
Por supuesto, doté mi adaptación del sutil toque ideológico que corresponde a mi familia. ¡Fue un acto liberador!, debo confesarles.
Hace unas semanas empezamos con los ensayos, bajo la dirección de mi hermano actor y con un reparto que incluye a una abuelita y su pareja, tres hijos, dos hijos políticos, y tres hijos-nietos- sobrinos.
En mí recayó el papel de la pastora principal, que en algunos momentos funge como narradora, y aunque lo de la actuada nunca ha sido uno de mis mejores talentos, me he divertido mucho gracias a la sabia dirección de mi hermano menor que nos ha enseñado todos los vericuetos que él conoce, como el profesional que es.
Hoy nos tocó ensayo. Yo me sentía como una especie de Cuasimodo moderno, en vista de que la contractura muscular me dotó de un caminar extraño. ¡Vaya!, hasta mi hijo comenzó a llamarme Igor, como al personaje que acompaña al Dr. Frankenstein. Los dolores persistían, pero aun así, decidí participar con todo el cariño del mundo.
Una vez iniciado el ensayo, tuve que echar mano de toda mi concentración para dar la entonación correcta a mi personaje y olvidar que en la espalda me estaban aguijoneando varios alfileres invisibles.
Mi hermano Américo, por su parte, decidió no hacerle mucho caso a mi molestia y concentrarse en dirigir cada una de mis inflexiones de voz y movimientos.
Y el milagro se produjo, poco a poco me fui olvidando de la espalda y concentrándome en mi propia actuación, así como la de mi mamá, mi hermano y mis hijos.
De pronto, casi al final, cuando mi personaje tenía que hablarle al Niño Dios frente al portal, me descubrí hincándome, a pesar de que que hacía tan sólo unas horas el dolor me hubiera impedido cualquier movimiento que no fuera caminar a pasos cortos.
A veces, creo, sólo hace falta desviarnos un poco del problema para sentir alivio.
Aún sigue girando mi cabeza en medio de muchas dudas, miedos y contradicciones, pero sé que tendré por varios días mis cucharadas de la medicina de la actuación (empírica, claro) para sentirme mejor.
Y, a pesar de todo, la luz se ve cada vez más cerca.

10 comentarios:

Apologista dijo...

Ahora si entro temprano a los comentarios, menos mal...
Te dejé uno en el post anterior. Y en cuanto a esto me parece una idea fabulosa, convertir nuestras tristezas en alegrías. Me encantaría verlo, pero supongo que se me va a complicar pero me conformo con imaginarmelo y si pueden sacar unas fotos y subirlas a la página... mejor.
beso, Mar

el fantasma de la libertad dijo...

Taydé,

perdone, voy a hacer algo que considero del peor gusto, espero no le moleste...

no pude leer su nuevo post, ni mucho su blog, es una cuenta pendiente que pienso saldar pronto, pero quería,
primero, agradecerle todos sus comentarios acerca de mí, realmente no creo merecerlos, y no lo digo por humildad, creo que me tiene más estima que yo mismo, pero sea como sea, realmente aprecio mucho la sinceridad con la que lo dice.

la segunda cuestión, es que jamás, pero JAMAS, tiene que sentir temor o duda de exponer lo que piensa ante algo que yo escribo, por mucho que hubiere estudiado el tema; yo aprecio muchísimo sus observaciones, sus cuestionamientos.

Espero que nunca me prive de ellos.

Le mando un afectuoso saludo.-

ilne dijo...

Me encanta la idea!!!! mientras te leia me imaginaba organizandolo con mi familia y me has aportado una noche de sonrisa.
¿podras colgar fotos?
para mi y mi familia estas fechas las planeamos con mucha felicidad y diversion, pero no conseguiria arrastralos a una representacion.
cuidate esa espalda, te necesitan entera!
besos

Taito dijo...

Marian: A mí también me encantaría que tú, Feri, el Fantasma e Ilne estuvieran aquí para ver el resultado... Quién sabe, en una de esas me saco la lotería y puedo enviarles un vuelvo viaje redondo a México ¿no?... soñar no cuesta nada. Un beso.

Amigo Fantasma: Le agradezco su comentario. No se preocupe por no haber leído el blog completo, simplemente el hecho de que esté aquí me halaga. En fin, le prometo que no me atemorizaré más, sólo que cuando encuentro a alguien que sobrepasa lo poco que yo conozco de este mundo, siempre me inunda el respeto. Un abrazo.

Ilne preciosa, prometo publicar aquí las fotos. Es algo hecho con tanto amor, que estoy segura de que otra vez te robaré una sonrisa. Un beso

el fantasma de la libertad dijo...

Iba a comentar otra cosa, pero ahora quería solamente asegurarme el vuelo a México si gana la lotería! ;)

saludos, ya anduve leyendo un poco, prometo comentar en el futuro muy próximo...

cordiales saludos.-

david santos dijo...

Taydé. Este texto é maravilhoso.
Adorei.
Estás convidada a ler o meu "PIANINHO DO MAR" em o
"Só Verdades"

Maris dijo...

Querida Tayde ojala que cada dis te sientas mejor, acompañada por el rercuerdo de tus sueños hechos realidad.
Me sorprenden dos cosas, como el cuerpo habla lo que callamos y como cura cuando el sentir entra en coherencia con el hacer.
Un beso grande.
Gracias...me hiciste dar ganas de hacer algo a mi.
Maris.

Américo del Río dijo...

Genial, hermana, y vas a ver cómo la escena borra toda realidad, buena o mala o como se le quiera describir, y nos ubica en el misterioso lugar de las posibilidades infinitas. ¡Venga hermana, nos divertiremos como locos!

Taito dijo...

Amigo Fantasma, por supuesto que tiene el vuelo asegurado... si logro concretar el sueño de ganarme la Lotería. El billete está comprado y ahora es cosa de la suerte. Reciba abrazos.

David, perdonará que no domine el portugués, pero le hablo con el corazón desde mi español: Bienvenido sea y prometo darme una vuelta por su espacio lo antes posible.

Maris: Así es, mi cuerpo habló y lo hizco fuerte. Me siento un poco mejor a pesar de que las brumas todavía no desaparecen. Sin embargo, como bien lo dices tú, tengo a mis sueños, y esos valen todo lo demás.

Mi querido Américo, tú estás operando el milagro en mi corazón, hermano, lo sabes y no pienso decir más que te quiero mucho.

Ferípula dijo...

Qué famila especial!

Hasta te sana!
Besos!!!!